jueves, 28 de noviembre de 2019

Nacidos de la Bruma. El Imperio Final

Hola a todos, volvemos con Sanderson, que este señor tiene mucho escrito, esta vez con el primero de la saga Mistborn, o Nacidos de la Bruma, que tiene, de momento, dos trilogias.

Para comenzar el libro trata de Vin, y de Kelsier, en ese orden. Plantéa, como siempre, un mundo con unas leyes mágicas muy claras, unas normas que no se pueden romper y... Ah, en el que el malo ganó hace mil años, que siempre esta guay eso. El caso es que el libro comienza con Vin, ALERTA DE SPOILER es alomántica y no lo sabe, es decir, puede usar metales, y de hecho es, quién lo iba a decir, una nacida de la bruma. FIN DEL SPOILER.

En general el libro empieza muy arriba, con un mundo muy bien cuidado y explicado, y si empieza arriba no quiero decir donde acaba, porque es épico por definición. Hay que aclarar que en este universo la magia no es magia, se llaman metales y gente que se los come, me explico, en este mundo la magia se lleva a cabo con gente que puede comer polvo de metales, quemarlo en su interior y, a cambio, realizar una serie de poderes con ellos, hay muchos metales y sólo puedes quemar uno de ellos, salvo  que seas un nacido de la bruma, entonces los quemas todos.

En este mundo hay una burocracia, un politiqueo, un contexto a la historia increíble, como suele acostumbrar Sanderson. Crea diferentes casas nobiliarias, conexiones entre las mismas, subtramas, ministerios del gobierno, el gobierno, y luego el malo. Hablemos del malo, el Lord Legislador, que parece Alien en la primera película, no aparece casi nada, pero cuando aparece no veas, es un señor que todo el mundo considera no sólo inmortal sino también todopoderoso, y es normal, lleva mil años en el poder.

Pero la cosa es que el Lord Legislador, al igual que todos los personajes da sus vueltas, y la verdad, a mi me gustó mucho como personaje. Con respecto a lo demás, creo que caería en spoilear todo el rato si continúo contando, así que me lo ahorro, como novela es algo larga, unas 600 páginas si no recuerdo mal, pero nada que no se pueda leer, además, engancha. Sin duda alguna un obligado en la literatura fantástica actual. 10/10




miércoles, 20 de noviembre de 2019

La Guerra de la Chispa, Ravnica.

Hola, 6 meses sin poner nada, pero básicamente he estado algo alejado de la lectura, sin embargo, vamos con uno de los cuatro libros que me he leído hace poco. La Guerra de la Chispa, Ravnica.

Vamos a empezar por el principio, el libro, como libro, bien, entretenido, ameno, nada largo, y, a pesar de esto, tremendamente complejo. El libro trata de la historia de Teyo, o eso te vende la sinopsis, la verdad es que va del conflicto entre los planneswalker, caminantes de planos, y Nicol Bolas, ese dragón enorme de la portada.

El problema empieza en que el libro cuenta con que tú, como lector, ya tienes unos conocimientos de Magic: The Gathering, bastante amplios, y que los tienes desde hace tiempo, porque este período temporal que ocupa no es de ayer, precisamente. El caso, no te explica en ningún momento ni qué es el maná, ni los colores, ni de qué sirve ni absolutamente nada, empiezas de 0 en un mundo que no conoces. También digo que esto tiene su encanto, a lo Dark Souls, sí, pero en un juego en el que puedes estar 100 horas consiguiendo objetos que te den información del lore, hablando con npcs y demás. Es decir, que en un libro ese encanto que tiene la saga souls... Bueno, deja que desear, la verdad.

A pesar de este problema, te presenta bastante bien a los personajes, te comenta más o menos cómo son cada uno, de una manera muy básica, aunque eso sí, se centra en unos personajes X, porque si tiene que ir uno por uno con los montones de personajes que aparecen monta una saga que ni juego de tronos. Pero bueno, en general, el libro bastante bien, un malo muy malo y muy poderoso, un montón de gente pegándose con más gente e historias interpersonales que dotan de más carisma al universo.

En definitiva el libro bien, si tienes conocimientos de Magic y sabes de qué va la cosa, el libro puede ser un 8 o un 9, pero sino, un 6/10.