Hola a todos, vamos a finalizar la trilogía de Sigmar, con un libro espectacular, y sin duda, con el mejor enemigo que ha habido y habrá para mi a lo largo de casi toda la historia de Warhammer Fantasy.
En este libro el imperio está consolidado, han sobrevivido a las hordas del caos, a las de los orkos, pero, aún queda un enemigo que ha vuelto a la vida y que quiere recuperar lo que una vez fue suyo y algo más a poder ser, el más mejor antagonista en cuanto a poder, en cuanto a personaje, y bueno... ya valió de ser un fanboy. Nagash, en este libro Sigmar tiene que pegarse con Nagash, no en todo su esplendor, pero bueno, aún así.
Este señor es el que inventó a los no muertos, a los reyes funerarios y a los condes vampiro, porque sí, este nigromante creó tres facciones diferentes del universo de Fantasy, pero en eso entraremos en su trilogía propia, porque sí, tiene una y es sin duda genial, aunque algo lenta a veces, pero no hemos venido a hablar de Nagash ni de sus libros... aún.
En este libro se ve la mayor amenaza real que ha sufrido el Imperio, ni la amenaza de Norsca y el caos fue tan fuerte, ni los orkos, nada, ni nadie, había supuesto semejante problema al Imperio, y a lo largo del libro lo vemos, lo deja bien claro, que no es moco de pavo, que no es un señor (Nagash) del que te puedas reir o al que puedas vencer, al menos, no con una facilidad plasmable, es un enemigo letal, y te lo recuerda todo el libro, desde que aparece hasta el final.
Es un libro muy bueno, con un antagonista muy bueno, y que hace que todo se tambalee, además de que siempre hay más cosillas, que si amor y traiciones y cosas, pero eso da igual, lo realmente remarcable es el enfrentamiento entre dos titanes poderosísimos y que tienen también unas intenciones muy claras, sin duda el mejor libro de los tres, por lo dramático de la situación, por el malo, porque joder, es muy malo, pero mucho y muy fuerte, y por el resultado, que me encantó. 9.5/10

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