El libro se divide en dos partes, igual que los siguientes, y como viene siendo usual en Tolkien hay descripciones hasta de las calabazas que Pippin y Merry roban de la granja de Maggot, pero el caso es que es el inicio de un viaje con un antagonista claro, Sauron, con sus servidores, los Näzgul, con un ejército conformándose en un lugar reconocible e igualmente horrible y tenebroso, Mordor, el destino de la compañía, que, de hecho, no existe hasta que llegan a Rivendel, donde se conforma por primera vez la comunidad del anillo, propiamente dicha.
Spoiler aparte, aunque después de tanto tiempo spoilers supongo que ya pocos, es un gran libro, es pesado, se hace lento y quizás agónico en algunas partes por el hecho de tanta descripción, pero es lógico, Tolkien crea un mundo y un universo que a día de hoy damos por supuesto, pero que en esa época nadie se lo imaginaba y nadie conocía lo que él decía, de manera que necesitaba tomarse su tiempo para contarnos absolutamente todo y que pudiéramos ser uno más de la compañía. Sobre 10 le daría un 9, porque creo, aunque igual yerro en mi conclusión, que quizás habría algunas pequeñas cosillas, algunos detalles que sobran y faltan, depende de donde lo miremos, pero es, sin duda, junto con los otros dos, el padre de la épica fantástica.

No hay comentarios:
Publicar un comentario